Intelectual y cognitiva
Cómo piensa, aprende y comprende el mundo.
Presenta a las personas sordas como sujetos de derechos y describe sus cuatro perfiles comunicativos. Explica qué es la lengua de señas y propone una terminología respetuosa para nombrar a esta población.
¿Quiénes son las personas sordas? Son ciudadanas y ciudadanos, sujetos políticos y miembros de grupos sociales que ejercen derechos, deberes y garantías constitucionales. Su experiencia del mundo es principalmente visual. Según el modelo social y de derechos humanos de la discapacidad, las barreras de acceso a la información y a la comunicación no están en la persona. Están en un entorno predominantemente sonoro, que no ofrece la información en formatos accesibles.
Desde una perspectiva sociolingüística, la persona sorda se desenvuelve a través de una experiencia sensorial visual. Esta experiencia define su forma de procesar la información y de percibir el entorno. La visión media su manera de construir conocimiento y de expresarse en todas las dimensiones de la vida:
Cómo piensa, aprende y comprende el mundo.
Cómo se comunica y construye su identidad.
Cómo define sus valores, el arte y la belleza.
Quienes se identifican como parte de la comunidad sorda comparten valores, intereses y normas de comportamiento que guían sus interacciones. Por ello, la cultura sorda, construida en torno a la Lengua de Señas Colombiana (LSC), es eminentemente visual. Sus convenciones sociales y sus formas de comunicarse nacen de la percepción del espacio y de la vista. Así se diferencian de las dinámicas de las personas oyentes.
En Colombia, la población sorda es diversa y heterogénea según el desarrollo de su primera lengua. Con base en la Ley 982 de 2005, puede agruparse en cuatro perfiles. El primero reúne a las personas usuarias de la LSC; el segundo, a las usuarias de la lengua oral (español). El tercero agrupa a las personas bilingües, que usan la LSC y el español escrito u oral. El cuarto incluye a quienes no tuvieron acceso a una lengua en la primera infancia. Estas últimas desarrollaron sistemas o códigos restringidos al uso cotidiano en su entorno cercano. Esos códigos no les permiten interactuar plenamente ni dar significado al mundo.
La Ley 982 de 2005 reconoce que la población sorda colombiana se agrupa en cuatro perfiles, según su forma de comunicarse. Conózcalos a continuación.
Es la persona que se comunica principalmente en Lengua de Señas Colombiana (LSC). Su identidad social se define por el uso de esta lengua y por los valores culturales de la comunidad sorda.
Es la persona que adquirió una lengua oral como primera lengua. Sigue usando el español como lengua nativa y puede tener restricciones para comunicarse de forma satisfactoria. Puede usar ayudas auditivas, como audífonos o implantes cocleares, aunque estas no normalicen su audición. Se comunica en español oral y escrito, pero requiere información visual complementaria. En especial, necesita subtítulos de buena calidad y una imagen nítida del rostro de quien habla, que facilita la lectura labiofacial.
La persona sorda bilingüe usa tanto la LSC como el español para interactuar con las comunidades sorda y oyente.
Por lo general, este grupo vive una situación de bilingüismo en la que la LSC es la primera lengua y el español escrito es la segunda. Dominar el español escrito exige conocer su estructura, sus reglas y su funcionamiento social. En este proceso, un desarrollo lingüístico sólido en LSC no es un obstáculo. Al contrario, es una herramienta fundamental que facilita el aprendizaje del español como segunda lengua.
Es la persona que, por diversas circunstancias, no logró desarrollar plenamente ninguna lengua. Por lo general, esto ocurre cuando la pérdida auditiva es anterior a la adquisición del español oral. Además, la persona no tuvo acceso temprano a la LSC.
Ante la falta de una lengua estructurada, es común que la persona y su entorno cercano creen un código restringido o casero. Este código solo sirve para resolver interacciones cotidianas y concretas.
Fridman (2009) señala que esta realidad es más frecuente en las zonas rurales, por el aislamiento y la falta de contacto con la comunidad sorda. Por estas barreras comunicativas, en la niñez y la adolescencia suelen recibir, por error, el trato de personas con discapacidad intelectual (cap. 7).
En la literatura actual, esta situación se describe como privación lingüística: la falta de acceso a una lengua plenamente accesible durante los primeros años de vida. Es una consecuencia de las barreras del entorno, no una característica de la persona. En la producción audiovisual, este perfil requiere apoyos muy visuales, como imágenes, pictogramas, dramatizaciones y ejemplos concretos. Cuando sea posible, conviene trabajar con personas sordas mediadoras o traductoras.
La lengua de señas es una lengua natural de las personas sordas. Como cualquier lengua oral, cumple todas las leyes lingüísticas y tiene una estructura gramatical rica. Se aprende de forma espontánea dentro de la comunidad de usuarios (Pérez, 2011).
Características lingüísticas y comunicativas
La lengua de señas no es universal. Cada país, y a veces cada región, tiene su propia lengua de señas, creada y usada por su comunidad sorda. La LSC es distinta de la Lengua de Signos Española (LSE), de la Lengua de Señas Mexicana (LSM) y de la Lengua de Señas Americana (ASL, por su sigla en inglés). Por eso, un contenido dirigido a la población sorda colombiana debe producirse en LSC.
El derecho internacional de los derechos humanos reconoce las lenguas de señas como lenguas plenas:
En la LSC, el significado no depende solo de las manos. Las expresiones faciales, la dirección de la mirada, los movimientos de la boca, la posición de la cabeza y la postura del torso tienen función gramatical. Se llaman componentes no manuales y marcan, por ejemplo, preguntas, negaciones, intensidad, condiciones o cambios de personaje. Esto tiene consecuencias directas en la producción:
El lenguaje de un contenido también comunica respeto o exclusión. En guiones, subtítulos, locuciones, piezas gráficas y publicaciones en redes sociales, se recomienda usar los términos de la Tabla 1.
Tabla 1
Términos recomendados y términos que conviene evitar
| Use | Evite | Por qué |
|---|---|---|
| Persona sorda; personas sordas; comunidad sorda | Sordomudo, mudito, «el sordito» | Las personas sordas no son mudas: tienen voz y una lengua propia. Los diminutivos infantilizan. |
| Persona con discapacidad auditiva; persona con pérdida auditiva; persona hipoacúsica | Discapacitado auditivo, minusválido, inválido | Primero va la persona. La discapacidad surge de la interacción con las barreras (ONU, 2006, art. 1). |
| Lengua de Señas Colombiana (LSC) | Lenguaje de señas, lenguaje manual, mímica, gestos | La LSC es una lengua con gramática propia, reconocida por la Ley 324 de 1996 y la Ley 982 de 2005. |
| Seña, señar, persona señante | Hacer mímica, hacer gestos | Son los términos lingüísticos precisos. |
| Intérprete de LSC-español | Traductor de sordos, «el que hace las señas» | Reconoce la profesión y la dirección de la interpretación. |
| Persona oyente | Persona normal | No existe una «normalidad» frente a la cual medir a las personas sordas. |
| Tiene una discapacidad auditiva; es sorda | Sufre o padece sordera; es víctima de la sordera | Evita presentar la discapacidad como una tragedia o una enfermedad. |
| Persona usuaria de implante coclear o de audífonos | «Curado», «ya oye normal» | Las ayudas auditivas no normalizan la audición. |
| Persona sordociega | Sordo-ciego (con guion), multidiscapacitado | Es una condición única, con formas propias de comunicación. |
| Ajustes razonables; accesibilidad | Favor, ayuda, beneficio, caridad | Son derechos y obligaciones legales (Ley Estatutaria 1618 de 2013). |
Algunas personas y organizaciones escriben «Sordo» con mayúscula inicial para referirse a la identidad cultural y lingüística de la comunidad. Usan «sordo», con minúscula, para la condición audiológica. Cuando un contenido aborde la identidad o la cultura sorda, consulte con la comunidad cuál es el uso preferido.
Además de los cuatro perfiles lingüísticos, conviene tener presentes otros grupos al planear un contenido: