Los multimedia y videos engloban contenido que comunica información visual, también información auditiva que deben permitir alternativas de “visualización” como transcripciones y subtítulos para que sean accesibles a la población sorda en su diversidad.
- Todo material multimedia – con contenido o elementos audiovisuales – debe estar subtitulado.
- Subtitulado de vídeo: Es una forma de texto de información de audio, en vídeo y animaciones. Esto incluye las palabras que se dicen, quién está hablando cuando no se visualiza en pantalla y sonidos importantes del ambiente sonoro como música, risas y ruidos.
Figura 11
Indicar ícono o símbolo de subtitulado en los contenidos multimedia:
- En el subtitulado tener presente otros ajustes:
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- Identificar claramente los personajes que intervienen.
- Asignar los colores de caracteres y fondo que resulten más legibles y con mayor contraste y menor fatiga visual.
- Elegir el tipo de letra, el tamaño y el número de caracteres de manera que sean apropiados y proporcionados.
- Ubicar, en lo posible, el subtitulado en una posición que no oculte parte o la totalidad de las imágenes que se están retransmitiendo.
- Sincronizar contenido visual y de audio para facilitar la comprensión de la información y el contexto.
- Si un multimedia o un vídeo no tiene sonido, debe indicarse: “vídeo sin sonido”.
- Controles de desactivación: Algunas personas necesitan o prefieren deshabilitar las ventanas emergentes y las animaciones que las desorientan o distraen.
- Iluminación: Cuidar que el material audiovisual no provoque reflejos molestos ni zonas oscuras. La iluminación controlada favorece la observación de la expresión facial y para algunas personas sordas la lectura labio facial -LLF-.